La seguridad conectada garantiza rendimiento y productividad

Hoy en día, la productividad de una empresa está inextricablemente relacionada con la capacidad de sus empleados, partners y clientes de acceder a los datos e intercambiarlos.

Nuevo programa SonicWALL para clientes y socios

Por: Pedro Castro

Director de Ventas para la Región Andina en Dell SonicWALL

No cabe duda de que nuestros dispositivos cada vez son más importantes para nosotros. Según las previsiones de IDC, tan solo en 2013 se venderán 918,6 millones de teléfonos inteligentes. Por otro lado hay que tener en cuenta los innumerables tablets, portátiles y PCs de escritorio, así como otros productos —desde coches hasta fotocopiadoras— que pueden conectarse a la red. Desde el punto de vista de la red, todo esto se traduce en una enorme cantidad de puntos terminales.

A pesar de que cada vez tenemos una relación más profunda con nuestros dispositivos, si no podemos acceder a los datos, el valor de dichos dispositivos queda limitado, o incluso anulado. Tanto si se trata de información crítica de negocio como de aplicaciones de ocio, la imposibilidad de acceder a nuestros datos puede resultar muy frustrante (todos pulsamos "enviar" una y otra vez si la pantalla no se carga inmediatamente).  Lo cierto es que existe una importante relación triangular entre nuestros dispositivos, nuestros datos y nosotros mismos. No obstante, sin acceso a los datos, esta relación simplemente no funciona. Esta dependencia se hace especialmente patente en el mundo del negocio.

Hoy en día, la productividad de una empresa está inextricablemente relacionada con la capacidad de sus empleados, partners y clientes de acceder a los datos e intercambiarlos. Además, existe una relación directa entre la productividad y la rentabilidad. Sin embargo, a los hackers no se les escapan las oportunidades que esta evolución les brinda. Las empresas, ya sean grandes o pequeñas, cada vez tienen más dificultades para defenderse contra la proliferación de las amenazas de seguridad y los ataques cibernéticos.

Sin avances importantes en la tecnología de la seguridad ni estrategias de gestión e implementación eficaces, el gran volumen, la naturaleza y la sofisticación del malware pueden hacer que las redes corporativas sean altamente vulnerables, con resultados catastróficos.  ¿Se trata de una falsa alarma? No, en absoluto. Tan solo el año pasado, Dell SonicWALL identificó casi 16 millones de muestras de malware únicas a través de su sistema GRID (defensa inteligente de respuesta global), y todos los días detecta alrededor de 44.000 muestras nuevas.  ¿Qué debemos hacer?

Las amenazas cibernéticas de hoy en día han aumentado en magnitud y alcance, obligando a las empresas a reenfocar sus recursos tecnológicos para fomentar la seguridad conectada y garantizar una protección bidireccional —desde fuera hacia dentro y desde dentro hacia fuera.

El paso más lógico sería proteger todos los componentes del sistema, desde los puntos terminales hasta los centros de datos y todos los que se encuentran entre ambos, desde cualquier lugar —la nube, ubicaciones móviles o remotas. Por otra parte, todos los aspectos de la tecnología de la red deben estar diseñados para garantizar la seguridad a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, la cadena de suministro y el proceso de fabricación. Aquí Dell, va un paso por delante de sus competidores.

Un ejemplo de nuestro liderazgo son las herramientas de nuestras soluciones de cortafuegos de próxima generación.  Antes, por ejemplo, se instalaban cortafuegos para proteger la red corporativa contra amenazas externas, como virus y malware (de fuera hacia dentro). Esta prioridad no ha cambiado. De hecho, hoy en día este enfoque es más importante y supone un mayor desafío que nunca.  Por este motivo utilizamos la tecnología RFDPI (Inspección profunda de paquetes sin reensamblado), que escanea cada byte de cada paquete del tráfico de red en todos los puertos y proporciona una inspección completa del contenido para eliminar las amenazas antes de que accedan a la red, ofreciendo así un nivel de inspección y detección sin precedentes en la industria y sin limitaciones del tamaño de los archivos, del rendimiento ni de la latencia.

Hoy en día, los cortafuegos de próxima generación también ofrecen una protección crítica desde dentro hacia fuera. Gracias a sus prestaciones avanzadas de inteligencia y control de aplicaciones, son capaces de garantizar la seguridad de la red, aumentando al mismo tiempo la productividad. La red corporativa representa el sistema nervioso central de muchas empresas. Una caída de la red puede paralizar literalmente el negocio completo. Del mismo modo, si la red se ve frenada por el consumo excesivo de ancho de banda debido al uso de vídeo, TV en directo por streaming o Facebook y Twitter, el negocio también se ve afectado. Muchas empresas simplemente no tienen la tecnología adecuada para diferenciar las aplicaciones críticas de negocio de las que no son críticas y que reducen el ancho de banda o son peligrosas. Es aquí donde entran en escena las innovadoras prestaciones de inteligencia y control de aplicaciones. Su tarea consiste en controlar el acceso a las aplicaciones, asignando a los usuarios derechos y ancho de banda según prioridades de negocio, horarios, tipo de aplicación, etc.

En las empresas de hoy en día, la protección y el rendimiento van de la mano. Una estrategia de seguridad conectada, capaz de detectar las amenazas externas y de neutralizar los peligros internos de la red, es la base para garantizar la sólida protección y el alto rendimiento de la red. Al mismo tiempo, permite a las empresas sacar el máximo provecho de sus soluciones y servicios de TI y obtener una ventaja competitiva sostenible.

 

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