¿Qué es un código QR (Quick Response)?

Por: Sergio Daniel Wainberg, fundador de CWA, hoy Softland en Argentina. "Es la evolución de los códigos de barras tradicionales que permite saber dónde, quién, a qué hora, sobre qué producto, un cliente compró un artículo, todo en tiempo real".

Sergio Daniel Wainberg, fundador de CWA, hoy Softland en Argentina.

Estamos inmersos en el 2012, la industria tecnológica ha comenzado a mirar hacia el futuro y vemos como se proyectan las novedades e innovaciones que revolucionarán el sector.

La mayoría de las tecnologías de 2012 se convierten en tendencias, muchas ya son conocidas por los estudiosos en la materia, por lo cual es fácil predecir cómo se comportarán tanto las compañías del sector y los consumidores.

El 2012 promete ser un año con alta presencia tecnológica, pues se espera un aumento considerable en los usuarios de tecnología móvil y por ende la implementación de más servicios a este tipo de plataformas.

Los usuarios guiarán las ventas, ya sean en tiendas on line, como en físicas. En las escuelas se empezarán a utilizar tabletas y libros electrónicos en vez de libros de papel. Crecerá el uso de Internet y de teléfonos inteligentes. La nube se volverá más popular. El número de tiendas de autoservicio se incrementará.

La tecnología ya no es el factor limitante. Lo que nos limita hoy en día es realmente nuestra propia imaginación, y muestra de esto tenemos un sinfín de novedades.

Código QR

Seguramente, hemos ido observando en estos últimos meses en la vía pública, en los periódicos, folletos, etiquetas, un veloz incremento de la utilización de los códigos QR en campañas de marketing y ventas de los más diversos productos y servicios.

¿Qué es un código QR?

Es un código de barras bidimensional (puede simplificarse como una evolución de los códigos de barras tradicionales a los que ya todos estamos habituados) que permite almacenar información: si es solo numérica, 7.089 caracteres, si es alfanumérica, 4.296.

Si bien fue creado en 1994 por una subsidiaria de Toyota (Denso Wave) para asegurar la trazabilidad en el proceso productivo de vehículos, recién ahora asistimos a su progresiva generalización.

¿El motor del cambio?

La posibilidad de captura a través de teléfonos celulares inteligentes y tablets y el crecimiento del número de este tipo de dispositivos móviles, en particular, en segmentos ejecutivos y de consumo.

Su captura resulta sumamente sencilla, solo requiere enfocar el código con el móvil, ¡click y ya nos sumergimos en este nuevo concepto!

¿Por qué la utilización del QR toma constantemente más valor para las empresas?

Cada vez que un potencial consumidor escanea un producto o la publicidad de un artículo y lo activa es posible responder: dónde (geolocalización), quién (solo aquellos datos permitidos en el marco de las leyes de privacidad de información), a qué hora, sobre qué producto, (entre otras cualidades), y todo esto en tiempo real. Disponer de esta información multiplica las posibilidades de las compañías para construir bases de datos, analizar sistemáticamente el comportamiento de su mercado específico, revisar sus estrategias comerciales, mejorar su presencia de marca, fidelizar a sus clientes e incrementar sus volúmenes de ventas y rentabilidad.

Desde el punto de vista del usuario final, el objetivo es convertir sus “tiempo de espera” en “tiempos útiles”. Así, mientras esperamos transporte, el inicio de un espectáculo o realizamos un trámite, podríamos comprar en el supermercado y tener nuestro pedido disponible al llegar a nuestro domicilio, obtener un ticket para un show, reservar en un restaurante, solicitar un turno en el médico, obtener información sobre una propiedad, cotizar un seguro.

Resulta muy interesante e instructivo visitar la presentación de la cadena coreana Tesco, pionera en su aplicación: http://www.youtube.com/watch?v=h7HnR02kJxY; pero es importante no quedarse con la idea de que los códigos QR solo se aplicarán al consumo masivo o a bienes entregables: su uso se intensificará abarcando productos y servicios, naturalmente en la medida que los dispositivos móviles permitan su captura y  llegan a cada vez más gente.

Desafío

Si bien la gama de aplicaciones para desarrollar campañas es sumamente amplia considerando que a partir de un código QR pueden generarse links a páginas Web, disparar mensajes de texto, enviar tweets, ver videos, el reto de las compañías será pasar de aplicaciones meramente publicitarias a aplicaciones orientadas concretamente a las ventas, proceso que requerirá modificar los hábitos y la cultura de sus clientes, fidelizarlos, “convencerlos” de los beneficios de aprovechar estas nuevas posibilidades.

En este marco, casi seguramente, el camino más sencillo sea aquel que permita hacer uso cada vez más intensivamente de las nuevas tecnologías a mayor cantidad de gente y que su utilización se traduzca efectivamente en una mejora apreciable en su calidad de vida diaria.

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