¡Dios bendiga la crisis!

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Por: Eduardo Vega  Arguijo

¡Somos fundamentales! ¡Somos importantísimos! ¡Aleluya! ¿Soy yo el único que se ha percatado que ahora la industria para todo nos pregunta qué queremos, cómo lo queremos, de qué color y tamaño? Pase por aquí, venga, díganos lo que piensa, lo que anda buscando. Pase por aquí, díganos qué podría ocurrírsele en el futuro, hasta eso nos interesa. Ahora todo lo que uno  hace es importante, ahora todo lo que uno dice y lo que uno quiere o puede querer es importante.

Quedó en el “CoreDuoLítico” aquellos días en que la industria nos marcaba la pauta, nos decía qué teníamos que querer, cómo quererlo y dónde quererlo.  Se acabaron aquellos días en que todo venía de allá para acá. Gracias a Dios ya mataron a patadas aquello de “What you see, What you get”. No. No señores. Ahora nos ofrecen más de lo que vemos, ahora nos dan todo lo que no veíamos y que jamás nos dieron. 

 Un día de estos estaba en el supermercado comprando cereales para mi hijo y no podía creer que ahora la caja de su majestad, el rey de reyes, el Gallito Rojo, valía menos de la mitad que el PAC-2009 (Precio Antes de la Crisis-2009)… Link directo al corazón, pregunta directa al pecho: ¿entonces, siempre pudo costar menos pero nos lo vendían al doble?

¡Todo bajó de precio! ¿Se dieron cuenta? El  año 2009 fue mágico. No se necesitó capa, no hubo que buscar barita mágica ni chistera.  Fue magia pura.  Igualmente, la industria TI bajó y baja todo. Las netbooks se convirtieron durante 2009 en un artículo tan fácil de vender como un walkman o un mp3. 

¡Dios bendiga la crisis! Ahora sí se pudo comprar el módem que era carísimo, ahora sí el chiquillo debutó en una de escritorio y papá deambuló en la casa, inflando el pecho, con su nueva laptop a “menos de 500 dólares”.  Magia pura.

“Nos importa profundamente lo que nos diga la gente”, me dijo recientemente el gerente de una empresa líder mayorista en computación para Centroamérica.  “Nos adaptamos a las necesidades de nuestros clientes”, fue la frase de batalla de las tecnologías de información (TI) en Latinoamérica. 

Resulta ahora que no había necesidad de comprar; se alquila todo, y así ahorro, así direcciono mi dinero a producir mis galletas y no a llenarme de “tarros tontos, pesados y costosos”. Sí, son “tarros” fundamentales; pero, si podía alquilarlos en lugar de comprarlos… alguien nos estuvo mintiendo; o ¿no?

 Las empresas de TI se tiraron a la calle, encuestas en mano preguntaron todo, para direccionar sus estrategias comerciales. Los que hacían laptops mejor se decidieron a hacer netbooks. 2009 mostró cómo la rosca podía ir en sentido contrario, lejos de sacar al mercado la máxima novedad desarrollada por un grupo de “expertos en todo”, hubo estudios de lo que la gente quería.

Nadie sacó nada que no fuese aprobado primero por el pueblo.  Ahora sí, a partir de la crisis de 2009 “la voz del pueblo es la voz de Dios”. 

Dos expertos en TI discutían la política latinoamericana en diciembre pasado; coincidían en que América Latina está girando a la izquierda; yo sólo me arrimé para agregarles “también ustedes están girando a la izquierda”.  Me volvieron a ver con ojos de perro ahorcado. 

Sí, ahora resulta que las empresas TI le preguntan todo al pueblo, ahora resulta que la industria mejoró sus precios para que el pueblo pueda comprar más y mejor por menos monedas; si eso no les suena a socialismo, entonces disculpen, estoy equivocado y me devuelvo allá, a aquel camino, a la derecha. Con poco gusto me dieron la razón a medias, pero me dejaron un paréntesis para un posterior análisis en una mesa menos tecnológica y menos social.

Todos los precios para abajo y las capacidades tecnológicas en cada producto para arriba. Ya en los primeros días de enero, 4 GB de RAM, 16 pulgadas de pantalla y 400 GB de disco duro, deambulaban por US$ 550… ¿Qué quieren que les diga? ¡Dios bendiga la crisis! 

Y lo digo desde esta, una máquina portátil que me fue imposible comprar en los años 2006, 2007 y 2008, pero que gracias a la crisis pude comprar en 2009, porque la bajaron de precio casi como diciéndome, páguenos lo que pueda pagarnos. 

*El autor es periodista y analista de la industria TI.

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One thought on “¡Dios bendiga la crisis!

  1. Es cierto todo lo que dice el señor de arriba, los usuarios o comprandores se beneficiaron porque los precios bajaron.

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