La conveniencia de los procesos de integración

Attachmate enseña cómo la integración de aplicaciones e información es uno de los valores mejor cotizados en las organizaciones.

La conveniencia de los procesos de integración

Tanto en las compañías medianas como en las grandes empresas, es muy común encontrar cientos o hasta miles de aplicaciones diferentes las cuales casi siempre se han creado o adquirido fuera de un presupuesto predeterminado traduciéndose en gastos de TI. El problema se acentúa en la forma en que la aplicación se pensó y con qué objetivo específico, la cual debe encajar dentro de una arquitectura corporativa de TI más amplia, y son precisamente estas limitaciones de comunicación e interoperabilidad por lo que la compañía no logra hacer que sus aplicaciones actuales aporten nuevos valores al negocio, ya sea por medio de la búsqueda de nuevas oportunidades de ingresos, procesos ineficientes o reducción de costos.

La integración es crucial para cualquier compañía, aporta más racionalidad en el área de TI, posibilita las interfaces y hace posible la interoperabilidad entre las aplicaciones permitiendo que se instrumenten por medio de una nueva lógica de negocios y de nuevas reglas de procesos.

Sin embargo, con el fin de tener éxito, el proyecto de integración necesita contar con objetivos corporativos y requisitos técnicos bien definidos. Como se sabe, la integración o cualquier otro proyecto de TI no es un fin por sí sólo y apenas se justifica si fuese para aumentar la competitividad, la productividad, la eficiencia o la utilidad de la empresa. Un proyecto de integración se debe analizar teniendo siempre en mente los beneficios que se pueden aportar a partir de dos perspectivas básicas: reducción de costos y mejora de  eficiencia.

En el rubro de la reducción de costos, un proyecto de integración de aplicaciones puede transformar la atención convencional al usuario en un autoservicio. De esta manera, los clientes, los socios y los proveedores pueden tener acceso directo e inmediato a la información que necesitan por medio de una interfaz sencilla que se basa en pantallas de la red.

Es obvio que el departamento de TI sabe que ese gran volumen de información se difunde por medio de diferentes plataformas, servidores, bases de datos y aplicaciones. Si la empresa no logra recopilar todos esos datos en tiempo real, poniéndolos con prontitud a disposición del usuario, entonces el proyecto de integración no es eficiente y los resultados para que se disminuyan los costos no se alcanzarán.

Además, en el campo de la reducción de gastos, la integración de aplicaciones hace que la organización elimine costos con el almacenamiento y la administración de datos redundantes. Resulta costoso e ineficiente almacenar los mismos datos en varias bases de datos. A pesar de esto, dicha práctica es más común de lo que se puede imaginar. Asimismo, un proyecto de integración automatiza la generación de reportes y disminuye los gastos de la alimentación manual de datos, ya que se necesita un número menor de colaboradores para la función.

Por último, en lo que se refiere a la mejora de eficiencia, la integración controla y simplifica los procesos del negocio por medio de la creación de un flujo de trabajo, incorporando programas y reglas de seguridad actualizados. El resultado final es una ganancia significativa de productividad y agilidad para toda la corporación, lo que la prepara para nuevas oportunidades y desafíos.

 

 

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