MELANIE DE SARAVIA

Con el título de ingeniera en Informática, Sistemas y Ciencias de la Computación por la Universidad Francisco Marroquín (Guatemala), Melanie de Saravia continuó inmediatamente sus estudios de MBA en el College of William and Mary, en Virginia, Estados Unidos.

Melanie de Saravia, gerente general, Microsoft Guatemala.

Melanie de Saravia, gerente general, Microsoft Guatemala.


En ese centro universitario, inició su carrera en la industria de tecnologías de información (TI) a principios de 1986, como analista y programadora. Luego trabajó como consultora en BSR, compañía de consultoría en Boston, MA.

A su regreso a Guatemala, su país natal, fue la encargada de la creación y diseño de la Oficina de Registro de la universidad en donde se había graduado con honores o Magna Cum Laude, que sigue funcionando. Posteriormente, estuvo a cargo de la fundación de Unisoft, empresa dedicada principalmente al entrenamiento de tecnología Microsoft en Guatemala hasta el 2002.

Actualmente, es responsable directa del negocio en las cuentas corporativas y de “velar por el crecimiento del territorio en general”, lo mismo que “representar a Microsoft como una empresa comprometida con el desarrollo de Guatemala, mediante la incorporación de tecnología en las comunidades nacionales y en el sector empresarial”.

Para formarse directora de empresa, fue importante haber ocupado diferentes puestos previamente, porque “pude observar varias cualidades que tienen los grandes gerentes y es importante estar siempre dispuesta a aprender de los demás”, considera.

“En los pasos que uno va dando en la vida profesional, se va ampliando el espectro de responsabilidades y se hace importante ir tomando las decisiones correctas, siendo honorable y respetuoso con los demás, y preocupándose por el crecimiento individual y por el de las personas que nos rodean. Con un alto grado de energía, una actitud positiva y dispuesta a tomar ciertos riesgos, llega uno a optar a los puestos altos”.

La actitud de hacer las cosas

Su principal cualidad de directora de empresa es, entonces, “la actitud de poder hacer las cosas, el trabajo en equipo y creer firmemente que las oportunidades siempre están allí esperando a ser tomadas”.

Su reto diario en ese puesto es “lograr el balance entre las distintas responsabilidades; posicionar a Guatemala como el territorio de mayor crecimiento en Centroamérica y Caribe y aprovechar mejor las iniciativas de Microsoft en los proyectos de apoyo a las comunidades en nuestro país”.

Ese reto lo enfrenta con “el balance en la vida”, esto es, “dedicando tiempo al trabajo y a la familia, con la energía necesaria para conducir todas las actividades”. Ese balance es “un ingrediente importante para tomar las decisiones correctas, sin presión, en los momentos adecuados y con el foco en las prioridades que uno ha determinado”.

En el momento actual, le enorgullece “ver cómo Microsoft ha sido un jugador crucial en la introducción de soluciones de tecnología en Guatemala, fomentando el uso de la misma para mejorar la educación, la eficiencia en las empresas y, por ende, el desarrollo económico”.

Elección de las batallas diarias

En la visión profesional de Melanie, es muy importante definir qué batallas se van a enfrentar y cuáles no (“esto permite mantener el foco necesario y lograr los resultados deseados”) y tener a las personas indicadas en el equipo de trabajo. “Todo lo que se emprende, se debe hacer con excelencia y tener siempre muy alta la barra referente a los resultados esperados”, indica.

Los tres principios que rigen su actividad directiva son:

1. Tener una visión a largo plazo de lo que se desea lograr, Es importante para saber qué oportunidades llevan hacia esa meta. Esta visión me orienta y me motiva a tomar las decisiones necesarias para lograr los objetivos.

2. También es importante poner prioridades para decidir a qué sí le dedicaremos energía y tiempo, pero también es importante definir qué no se hará.

3. Es igualmente importante transmitir la visión y contagiar con la misma motivación y energía al equipo de trabajo. La energía que se pone día a día para lograr las metas siempre debe ser la más alta y para ello uno debe “recargarla” constantemente. Para recobrar las energías, es importante hacer una introspección y análisis, orientados a conocer las fortalezas y debilidades, para luego actuar acorde a las mismas.

Esta nota hace parte de Las 10 personas más influyentes en tecnologías de información de América Central y el Caribe

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